¿Vives con tensión constante?

¿Vives con tensión constante?

¿Vives con tensión constante?

¿Cualquier  magnesio relaja tus músculos?...NO!!!

Seguramente te ha pasado: terminas el día con los hombros tensos, casi a la altura de las orejas, o te despiertas en la madrugada por un calambre que te obliga a levantarte de la cama. Buscas una solución rápida, compras “magnesio” y, tras varios días, lo único que notas es un aumento en las visitas al baño… pero tus músculos siguen igual de rígidos.

¿Qué está pasando?

Como médica nutrióloga funcional, uno de los errores más frecuentes que veo en consulta es pensar que todos los magnesios son iguales. ¿cómo así?...¿hay más de un magnesio? ¿cuantos son o que?. vamos por partes: Si, hay varios tipos de magnesio…y NO, no todos tienen la misma funcionalidad. Aparte de esto, existe otra cruda realidad: muchas presentaciones comerciales utilizan formas de baja biodisponibilidad como el óxido de magnesio, que actúan principalmente a nivel intestinal, y tienen una absorción limitada para el músculo y el sistema nervioso.

No es lo mismo actuar en el intestino que en el músculo

Aquí es donde la forma del magnesio marca la diferencia.
El bisglicinato de magnesio es una sal quelada, unida al aminoácido glicina, lo que le permite una absorción significativamente mayor y una mejor tolerancia digestiva. Esto facilita que el magnesio llegue realmente a donde se necesita: la fibra muscular y las neuronas, apoyando la relajación, la recuperación y el equilibrio del sistema nervioso.

El magnesio no trabaja solo. Cuando la nutrición acompaña, la relajación muscular, la calidad del sueño y la recuperación se vuelven más profundas y sostenidas.

Para que el magnesio sea utilizado de manera eficiente dentro de la célula, no actúa solo. Por ejemplo, la vitamina B6 funciona como un cofactor metabólico clave, favoreciendo la entrada y utilización dentro de las células del magnesio y potenciando su efecto sobre la función neuromuscular y el sistema nervioso.

Además, cuando buscamos una recuperación más integral, la presencia de aminoácidos con afinidad neurológica puede apoyar la función cerebral y contribuir a un descanso más profundo y reparador, especialmente en personas con estrés crónico o sobrecarga mental.

En conclusión

En suplementación funcional no se trata de elegir el producto más barato, sino el que tu cuerpo realmente sabe usar.

Elegir un magnesio de alta biodisponibilidad, con los co-factores adecuados, puede marcar la diferencia entre simplemente “tomar algo” y sentir un verdadero cambio en tu cuerpo.

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